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Knolling. Geometría, orden y estética.

Todos sabemos lo que es el knolling pero no todos conocíamos este término.

El knolling es una tendencia fotográfica en auge. Una variante del clásico bodegón o de la fotografía de producto que consiste en crear una composición de elementos dispuestos de forma ordenada y fotografiados desde un ángulo cenital. El resultado es una imagen atractiva por la geometría y el orden que imperan en este tipo de composición.

El término lo acuñó Andrew Kromelow, conserje del taller de fabricación de muebles de Frank Gehry, en el año 1987. Ese año estaban trabajando en el diseño de una colección de sillas para la empresa Knoll y el desorden reinaba en el lugar de trabajo. Es en ese momento cuando Andrew se puso a colocar los elementos que componían las sillas. Los colocó sobre una mesa, en ángulo de 90º y procurando que las formas de las piezas encajaran armoniosamente unas junto a otras. De esta manera podían visualizar todos los elementos del producto de manera ordenada y estética. A partir de este hecho empezarían a usar este método para el ensamblaje y la fabricación de sus productos.

Años mas tarde veríamos nacer la vertiente artística de esta tendencia de la mano de Tom Sachs. Tom fue un trabajador de la empresa de Gehry durante dos años y es allí donde conoció el knolling. Supo ver el potencial del concepto y se dio cuenta de que esta forma de colocar los objetos, más allá de su utilidad en el proceso productivo, tenía como resultado unas composiciones que merecían la pena.

Tom comenzó a integrar esta técnica como parte de sus procesos y de sus obras. Llegó a realizar un manifiesto que llamó «Always Be Knolling» (ABK) en el que desarrollaba el concepto y proponía la manera de hacer knolling en cuatro pasos.

De esta manera el knolling se fue introduciendo en el mundo del arte y la publicidad, siendo una técnica muy utilizada a día de hoy.